
Hoy me ha vuelto a pasar. Llego a trabajar y llamo al ascensor. El ascensor (bueno, los ascensores), como tantos, tiene dos botones de llamada: uno con una flecha hacia arriba y otro con otra hacia abajo. El de la flecha hacia arriba se pulsa cuando quieres subir, y el de la flecha hacia abajo se pulsa cuando quieres bajar.
Total, que llego, llamo al ascensor pulsando el botón de la flecha hacia arriba, y entra otra chica en el edificio, se para a mi lado, pulsa el botón de la flecha hacia abajo y me dice: "así viene más rápido". Y yo sonrío sin llevarle la contraria y pensando: "claro, claro, cuantos más botones pulses, más ascensores aparecerán, lógico".
En fin. Alguna vez, gracias a que ambos botones estuvieran pulsados, he cogido un ascensor que iba al garaje (afortunadamente pocas veces, porque muy poca gente utiliza el garaje). Cuando ocurra esto, los pulsadores compulsivos de botones con flechas pensarán "qué raro, estará estropeado el ascensor", y tan contentos.
¿Explicarán cómo funcionan los ascensores en la asignatura de "Educación para la Ciudadanía"? Ojalá.
2 comentarios:
pues yo tengo una teoría. :)
Verás, cuando conoces el ascensor pues te acostumbras y lo ves muy lógico pero resulta que cuando quieres coger el ascensor tienes dos deseos opuestos, uno de subida y otro de bajada, que son: que el ascensor baje y que tú subas.
Y no me preguntes por qué pero si tú estas acostumbrado a un ascensor de esos de un solo botón con unas flechitas luminosas que te dicen si el ascensor está subiendo o bajando y, de repente, te enfrentas a un ascensor con dos botones, uno con una flecha para arriba y otro con una flecha para abajo - y tú estás en la planta baja y quieres subir- el dedo se te va al botón de la flecha para abajo -o no- porque lo primero que se te ocurre es que quieres que el ascensor baje. De hecho como quieres que baje rápido pretas dos o tres veces más después de que el botón se ha encendido para que le quede bien claro que tienes prisa.
Y esa es mi teoría. :)
No me había dado cuenta de que la chica esa lo hacía a idea, perdona.
En cualquier caso, tengo una ampliación de la teoría, que es las personas avariciosas que en este tipo de situaciones intentan acaparar todos los recursos disponibles aunque no sepan para que son o no los necesites. Un poco la teoría de cuanto más mejor. Como los que cogen diez periódicos gratuitos en lugar de uno.
Esa es mi extensión de la teoría sobre el misterio de los ascensores.
Publicar un comentario